sábado, 23 de mayo de 2020

CARLOS PADILLA, LOS 2 EXTREMISMOS ESTAN DE CAPA CAIDA, SE ABRE CAMINO EL CENTRO LIBERAL POR REFLEJAR LA NATURALEZA DEL SER HUMANO

La reflexión sobre las cuatro primeras propiedades del ente humano al nacer se afirma y ellas son: vida, mente, cuerpo y libertad. Ellas son las generadoras de un curso vital emprendedor y productivo con salud, educación e igualdad ante la ley, sin privilegios, con un gobierno republicano descentralizado que sea un árbitro originado en una democracia que impida el asentamiento de la demagogia, del populismo y de las oligarquías dictatoriales corporativas.  

Después de la primera bocanada de oxígeno, el ente humano inicia el ejercicio de sus iniciales pertenencias ejecutando su egoísmo como unidad y en atención a sus intereses individuales.  

La vida quiere seguir viviendo mediante un egoísmo racional, contrario al egoísmo irracional que intenta anular los impulsos necesarios de libertad, bienestar y prosperidad de otros tratando de imponer su necesidad de crecimiento afirmando que lo suyo está por encima de todas las aspiraciones de los demás al tenor de la caduca afirmación de que "a las puertas del cielo primero yo que mi padre" y "el que todos somos iguales, pero hay algunos más iguales que otros" 

El individuo empieza a reconocerse como la primera minoría, pues cada ser humano es la minoría más pequeña y al reconocerse como tal ejerce su egoísmo racional respetando los derechos de las demás minorías individuales dentro de un estado social y del derecho; pues todos tenemos interesas personales y quien niegue esta afirmación está faltando a la verdad.   

Todo ser humano es único e irrepetible que defiende sus características individuales en beneficio de sus intereses y necesidades personales  respetando a los otros para lograr el mayor grado de bienestar que le sea posible. 

Las individualidades pretenden vivir en una república que respete el estado de derecho, la separación y equilibrio de los poderes, la igualdad ante la ley, la auténtica descentralización así como el respeto a la meritocracia partiendo de una libertad racional, igualdad ante la ley, así como con sentido de fraternidad.  

Quiere comportarse dentro   una legalidad no de origen corporativo, dirigidas a grupos, que parta del reconocimiento de la existencia de las diferencias individuales. No enmarcado en un mercantilismo estatal que le permita salir de la pobreza, independientemente de la transferencia de la riqueza de los que producen a los que no lo hacen, ni de la falsa filantropía, sino generada por su propio esfuerzo emprendedor mediante el uso libre de sus capacidades intelectuales y con el ejercicio de una ciudadanía empoderada.  Por eso la lucha debe ser por elevar los niveles intelectuales que permitan el ascenso social y no el igualitarismo en la pobreza dependiente de un gobierno populista.  

Finalmente debo expresar, repetidamente, que los ciudadanos libres deben conformar democráticamente una Republica descentralizada capaz de frenar las oligarquías, los populismos, la demagogia, las dictaduras, los nepotismos y los corporativismos. Con ello reduciría ostensiblemente la corrupción y el robo que son los precedentes de la violencia.

Agradecemos a nuestros amables lectores el detenerse para leer estas ideas productos de inquietudes nacidas al calor del devenir del cual todos somos protogonistas. Quedo a la espera de sus opiniones al respecto las cuales sabre apreciar en sus justas dimensiones.
Carlos Padilla 
carpa1301@gmail.com 
@carpa1301 

domingo, 17 de mayo de 2020

RAUL AMIEL, VENEZUELA: ¿QUÉ PASA DESPUÉS? EL ASCENSO Y LA CAÍDA DE UN PETROESTADO

No voy a caer en la tentación de hacer crónica del affaire de la Operación Gedeón. No tengo elementos de juicio para tal cosa. Solo me voy a limitar a citar al Presidente Trump: “Si quisiera entrar a Venezuela, no lo ocultaría. En ese caso mandaría al Ejército y la misión no fallaría”.

Es diferente el tema de mi mayor interés. Otro día más del ya muy largo confinamiento que nos ha impuesto el degobierno. Lo que aun no entendemos es que se llenan la bocota con el cuento de que tiene todo controlado con lo de VirusChino. Dicen que somos el país con la menor incidencia de casos y muertes. Sin embargo nos decretan otro mes más de reclusión e inmovilización ciudadana. Estoy por creer que es cierto lo que todo el mundo ya comenta. Es el espanto de un país que no se puede movilizar por falta de gasolina. Que no hay electricidad. Que no terminan de solucionar lo del agua. Dos tercios de los venezolanos han experimentado escasez de agua o pérdida total de agua. Que hay poblaciones que cocinan a leña porque tiene meses que no reciben gas. Que el problema es ese. Y no otro.

El país está sumido en conflictos políticos y continúa sufriendo de hiperinflación, altos niveles de violencia criminal, servicios públicos desmoronados, pobreza severa y desnutrición. Pobreza epidémica.

9 de cada 10 personas están atrapadas en la inanición. El 64% de las personas ha perdido entre 15 kilos y 20 kilos, en promedio, debido a la desnutrición. Los médicos dicen que están viendo un aumento en los casos de diarrea, fiebre tifoidea y hepatitis A, despunte de malaria. Más de cinco millones de venezolanos deambulando por el mundo. Algunos miles regresando para pasarlo peor. Pero el desgobierno presenta buen balance del problema del VirusChino. Pura propaganda. 21 años de propaganda. Y cero eficiencias y efectividad para resolverlos.

La situación económica de Venezuela es impensablemente mala, especialmente para lo que una vez fue la Nación más rica de Sudamérica. La severa crisis económica continúa agotando los salarios y ahorros de los venezolanos. El salario mínimo solo vale lo suficiente para comprar un kilo de queso al mes. Los suministros de alimentos y médicos son escasos y, a medida que los recursos disminuyen, los precios se disparan.

Venezuela necesita un liderazgo reflexivo que tenga credibilidad personal para llevar a las personas y tomar decisiones aún más duras para corregir el desastre. El enfrentamiento político de Venezuela parece estancado.
Los esfuerzos para alcanzar una resolución pacífica hasta ahora han demostrado ser intermitentes y en gran medida infructuosos.

¿Cómo resolver el problema? En primer lugar, lo que hay que tener en claro es que una crisis sistémica no representa un problema sencillo. Si queremos construir un buen sistema relacional, tenemos que conocer la diferencia entre lo urgente y lo importante; tenemos que saber qué debe hacerse primero y qué debe hacerse después; tenemos que saber qué está bien y qué está mal y, por último, también tenemos que saber por qué está bien lo que se acepta y por qué está mal lo que se rechaza.

¿Qué hacer? ¿Por dónde empezar? Habiendo dicho lo precedente, la pregunta inmediata es: ¿por dónde empezaríamos? ¿Cómo comenzaríamos a construir un nuevo "modelo", distinto del actual, con reales posibilidades de funcionar en forma satisfactoria? La enorme mayoría de la gente seguramente nos contestaría: "Hay que empezar por la economía."

Gran error: la economía es lo urgente. La política es lo importante. En Venezuela la economía anda mal porque la política anda peor. No es la política la que anda mal porque la economía es un desastre. La economía Venezolana no arranca porque no hay decisión política para hacer lo necesario a fin de que arranque o, mejor dicho, no hay ni suficiente Poder político ni suficiente voluntad política para tomar las medidas que la hagan arrancar y funcionar decentemente. Peor todavía: ni siquiera hay una estructura política institucional medianamente satisfactoria a través de la cual eventualmente podría canalizarse una voluntad política orientada a recuperar la capacidad económica del país.

Consecuentemente, lo primero que Venezuela necesita es una estructura de poder político correcta que permita tomar las medidas necesarias para restaurar a la economía. En otras palabras: la recuperación del poder político es la condición necesaria que forzosamente debe preceder a la reconstrucción económica. De otro modo, las decisiones políticas tomadas carecerán de credibilidad; la falta de credibilidad inevitablemente se traducirá en falta de confianza y no hay economía en el mundo entero capaz de funcionar sobre la base de la desconfianza y la incertidumbre.

Desde el momento en que el órgano del Poder político por excelencia es el Estado, la primer propuesta tiene que ser, pues, la de restaurar al Estado. Y restaurarlo no significa ni desmantelarlo para tener un Estado ineficaz pero barato; ni significa tampoco inflarlo hasta dimensiones elefantiásicas para tener un Estado muy benefactor pero ineficiente y, por añadidura, carísimo. Lo que necesitamos es un Estado correctamente dimensionado que cuente con:

* El poder necesario para superar las divergencias internas y lograr una síntesis de las fuerzas y los intereses contrapuestos que desgarran a la sociedad.
* La capacidad de planificar a largo plazo en función de un futuro positivo para el país, con planes estratégicos coherentes que no resulten tergiversados después a propósito de cada coyuntura electoral.
* La autoridad moral y el prestigio necesarios para conducir a la Nación construyendo consensos alrededor de objetivos concretos y viables.

La restauración del Estado implica, así, tres grandes metas:

1.- Restaurar las estructuras del Poder político para que las decisiones necesarias se puedan tomar en tiempo y forma; y para que, una vez tomadas, se las pueda hacer cumplir de un modo efectivo y persistente.

2.- Realizar el planeamiento estratégico para establecer un nuevo Proyecto de Nación con metas, objetivos, cronogramas, recursos y responsabilidades.

3.- Poner la ejecución en manos de personas capaces y honestas, cuya personalidad, cuyo comportamiento y cuya idoneidad profesional generen la certidumbre necesaria para recuperar la confianza y la fe en el futuro.

Y en este orden de premisas consideramos que: El Ideario Republicano es el más favorable a la garantía de los derechos individuales, la vida, la libertad, la seguridad, la igualdad, la reputación y la condición domestica; como la protección y el goce efectivo de estos derechos es el gran fin con que se establecen los gobiernos; el gobierno republicano es el mejor de los que conocen los hombres.

El hecho concreto es que resulta perfectamente posible demostrar que nunca ha habido un gran líder sin un extendido ambiente cultural previo que le abone el camino y, viceversa, nunca han llegado al Poder aquellas iniciativas culturales que no terminaron siendo encarnadas por buenos líderes operativos con verdadera vocación y voluntad política de conquistar el Poder.

Para poner en marcha esta iniciativa de construcción política, las fuerzas sociales para emprenderlas están políticamente disponibles. Hacen falta la lucidez, el coraje y la voluntad política necesarios para asumir este desafío.
Creemos que la historia de la Venezuela de hoy nos presenta un momento preciso para nuestra oportunidad. Las puertas de la historia están abiertas y debemos entrar con decisión.

Pronto, muy pronto. Será el evento más importante del acontecer nacional después de salir de la coyuntura del VirusChino. El Conversatorio Liberal de Caracas. Lo hemos reprogramado para el SÁBADO 27 DE JUNIO.
Y recuerda… ciudadano en Acción. ¡Juntos es mejor!

Raul Amiel
raulamiel@gmail.com 
@raulamiel

Original: MIS NOTAS FB.- DOMINGO 17 DE MAYO 2020.- 

lunes, 11 de mayo de 2020

RAÚL AMIEL: QUÉ DECIR EN LUGAR DE "NO SÉ" A LA PREGUNTA ¿QUÉ HACER?




La política del VirusChino ha hecho que parezca indecente hablar sobre el futuro. ¿Cuándo podemos llevar éticamente a las personas de regreso al trabajo o a la escuela y comenzar a reanudar los ritmos habituales de la vida ciudadana? ¿Cuándo le darán fin al confinamiento?

No soy muy optimista, sería mi respuesta. 

Si, estamos pensando en un muy largo periodo de este tipo de encierro. Ya se esta hablado de seis meses a un año, entonces realmente necesitamos pensar en las consecuencias que no sean en términos de muertes por el VirusChino. Creo que las consecuencias son terribles, en términos de desempleo en particular, que se ha demostrado que tiene un efecto muy grave en el bienestar, y particularmente para las personas más pobres. ¿Realmente podremos continuar con un paquete de asistencia para todas esas personas durante tanto tiempo?

Esa es una pregunta que cada país tendrá que responder. Quizás algunos de los países ricos sí lo pueden, pero tenemos muchos países pobres que simplemente no tienen la posibilidad de proporcionar ese tipo de asistencia a sus pobres. Ahí es donde entraremos a decir: Sí, la gente morirá si nos abrimos, pero las consecuencias de no abrirse son tan graves que quizás tengamos que hacerlo de todos modos. Si lo mantenemos bloqueado, más personas más jóvenes morirán porque básicamente no obtendrán suficiente comida u otros elementos básicos. Entonces, esas compensaciones saldrán de manera diferente en diferentes países.

A veces, no sabes la respuesta a una pregunta porque no hay forma terrenal en la que puedas responder. No estoy seguro de ser la mejor persona para responder eso. Esto es lo que puedo decirte. De cierta esta manera, aún le damos una gran importancia a dar una respuesta precisa (al no adivinar accidentalmente mal) pero tratando de no preocupar a nadie al decir "No sé" a lo que debería ser una pregunta básica y una respuesta lógica. En la vida, la honestidad es siempre la mejor política, pero eso no significa que no puedas elegir tus palabras sabiamente de una manera que inspire confianza, sin tener que sacrificar la verdad o los detalles.

La campaña silenciosa para restablecer el estándar de oro se está volviendo más fuerte.
Durante mucho tiempo ha sido descartado como un mandado de tontos, a la par del abandono de la Reserva Federal y otras trampas de la economía moderna. Los economistas convencionales lo ridiculizan casi sin excepción. La reintroducción del patrón oro "sería un desastre para cualquier economía avanzada grande", dicen.  La idea de que cada dólar estadounidense debe estar respaldado por una pequeña cantidad de oro real es más popular de lo que las opiniones de los economistas podrían sugerir. Los defensores incluyen miembros del Congreso y el presidente Donald Trump. 
En los tiempos modernos, los gobiernos suelen ser los culpables de la inflación. Dado que disfrutan del monopolio de imprimir dinero, pueden emitir nueva moneda prácticamente sin costo. Pero los gobiernos están dirigidos por políticos que buscan votos, que podrían imprimir más dinero para impulsar el crecimiento a corto plazo necesario para ganar la reelección, causando inadvertidamente que la inflación se dispare más tarde. Este dilema no es teórico, y ha sucedido con sorprendente frecuencia a lo largo de la historia. Para citar un ejemplo reciente y destacado, de nuestro propio acontecer patrio. Baste recordar los 21 años del desgobierno del socialismo del siglo XXI.
En teoría, el estándar de oro, por lo tanto, limita el gasto del gobierno a solo lo que puede aumentar en impuestos o pedir prestado contra su reserva de oro, y evita que simplemente imprima dinero para pagar sus deudas. También le quita poder sobre la oferta monetaria a los banqueros centrales. De hecho, podría hacer que los bancos centrales sean en su mayoría innecesarios. Tengan en cuenta que durante la mayor parte de la era del patrón oro clásico, Estados Unidos no tenía un banco central, que se introdujo en 1913.
Si la historia hubiera funcionado de manera diferente, el dólar podría haberse vinculado a conchas de cauri (moneda de cambio en la antigua China), granos de pimienta o  discos de piedra amatista, todos los cuales, como el oro, han servido como dinero en un momento u otro. Pero por razones tanto estéticas como prácticas, el reluciente metal se convirtió en el activo de elección. La respuesta simple a eso es que durante los últimos 5.000 años, hasta donde sabemos, el hombre ha usado el oro y la plata como dinero, y particularmente el oro. Es duradero, la gente respeta que tiene valor, en realidad es tan simple como eso. Es algo que los mercados deberían ser libres de elegir, y han elegido el oro. El oro es parte integral de la historia del crecimiento y la prosperidad del mundo.  El metal, y su toque seductor de riqueza ilimitada, se conectan con una fuente psicológica que va más allá de cualquier cualidad puramente física.
Probablemente no sea una coincidencia que el resurgimiento más reciente del interés del oro haya llegado en un momento de aguda ansiedad pública sobre la estabilidad del dinero y la economía en franco declive. Ahora mas con producto de la pandemia por el virus chino y el eminente colapso económico- financiero al que nos encaminamos.
Muchas noticias que circulan por internet y por medios de comunicación alternativos, que dan lugar a la esperanza, de un cambio gradual y controlado, o bien, abrupto y de rápida resolución, hacia un modelo socioeconómico utópico. En relación a esto, está bien que conozcamos tales noticias.  El peligro de esto es que quizás tales noticias sean una cortina de humo, para que caigamos en la complacencia y pensemos que algo externo a nosotros está velando por la Humanidad y por el Planeta, haciendo el trabajo duro de mejorar la economía mundial y así, no tengamos que preocuparnos ni hacer nada al respecto. Compartiré brevemente algunas de ellas, porque pudieran arrojarnos algo de luz sobre la posible verdad que hay detrás, pero que esto no nos desprovea de nuestra actitud proactiva para el cambio hacia el Mundo que Queremos. Veamos un poco sobre esto:
Al parecer, “en el año 2000 se aprobó la Ley NESARA en EEUU para hacer frente al poder omnímodo de la Reserva Federal a nivel económico y así favorecer los verdaderos intereses de los ciudadanos de Norteamérica. Posteriormente, esta Ley evolucionará y se expandirá a nivel mundial hasta convertirse en el Plan GESARA, un gran acuerdo que no es público aún y al que, parece ser, se han unido la gran mayoría de países del mundo. Este Plan, tiene como principal impulsor a la “Alianza Terrestre”, una especie de fuerza soberana y secreta internacional, que pretende salvar a la Humanidad y a la Tierra de las oscuras y maquiavélicas intenciones de la parte contraria, a la que yo mismo suelo denominar élite financiera o élite global, pero que también se la conoce como el Cabal Terrestre (compuesto por distintos grupos de poder humano y no humano)”.

“El cometido principal del Plan GESARA es impulsar una serie de medidas en varias fases bien definidas durante dos años, a contar desde principios del 2019 y a través de lo que se denomina el Reseteo Financiero Mundial gracias al Sistema Financiero Cuántico QFS, o lo que es lo mismo, gracias a un poderoso sistema de computación cuántica al servicio de la “Alianza Terrestre”, que está preparando el terreno para provocar el colapso controlado de las finanzas hasta ahora dominadas por el Cabal y, permitir así, que poco a poco se vayan implementando distintas medidas muy beneficiosas para todo el mundo, como son, por ejemplo:  El regreso al patrón oroel jubileo de la deuda o abolición de ésta en todos los países y en distintas etapas, la abolición de los impuestos, los Fondos de Prosperidad para los países más necesitados, la liberación de las patentes ocultas, captura y procesamiento judicial de los principales responsables del Cabal por los inmensos daños y perjuicios que han causado y siguen causando a la Humanidad, etc., etc., etc.”.

Según se manifiesta, “el Plan GESARA (reseteo financiero, regreso al patrón oro, jubileo de la deuda) se está llevando a cabo gracias a que hay un gran consenso mundial para favorecer la deseada transición hacia un sistema económico-financiero global más justo y solidario y, para ello, se está trabajando intensamente en el Libro Mayor que poseen todos los países que lo apoyan y donde se están anotando todos los activos y riquezas que posee cada país para respaldar la nueva economía cuántica global”.

Además, según he leído y escuchado en algunos artículos y vídeos, el jubileo de la deuda o reseteo mundial pretende restituir la dignidad humana mediante una indemnización proporcional para las personas más afectadas, estafadas y engañadas por los jerarcas del cabal, sin necesidad de represalias, más bien al contrario, actuando con Justicia hacia ellos, aunque también con indulgencia y misericordia.

Todo lo anterior suena fenomenal y ojala sea cierto, pero todo esto no nos debe restar ni un ápice de energía en la intención de que nosotros, los ciudadanos, seamos  los que trabajemos individual y colectivamente por ese Mundo Mejor y más Justo que Queremos. Tema fundamental en el propósito del Conversatorio Liberal  de Caracas a realizarse el sábado 13 de junio 2020. 

Y recuerda… Ciudadano en acción. ¡Juntos es mejor!

Original: MIS NOTAS FB.- DOMINGO 10 DE MAYO 2020.- 

lunes, 4 de mayo de 2020

RAÚL AMIEL: ARMISTICIO Y PLEBISCITO. LOS DOS LIGADITOS. NO HAY OTRA


así comienza: El expresidente del Gobierno español, Felipe

Maduro, pidió este martes pasado un "cese al fuego" entre todos los sectores políticos de la oposición para establecer un "gran acuerdo humanitario de salud y paz". O sea un armisticio.

Guaidó por su parte, ha respondido que está de acuerdo en que Venezuela necesita un "cese al fuego" y un "acuerdo político" para salvar el país. Lo cual implica a su vez un armisticio.  Subrayado que el acuerdo político debe incluir la salida de Maduro. A mi modo de ver, un plebiscito.

Fundamentalmente usaremos el termino “armisticio” referido a un tratado de regularización del conflicto que  signifique el compromiso de ambos bandos de hacer de la querella por el poder algo propositivo, respetando las normas más elementales del derecho de los ciudadanos. Que ya no aguantan mas disputas, deseando vivir en paz y bienestar.

El significado preciso y el uso de los términos  ''plebiscito'  y referéndum' han variado entre países y a lo largo del tiempo.

En todo caso usaremos el término plebiscito  Un sufragio por el cual la gente de un país expresa una opinión a favor o en contra de una propuesta, especialmente sobre una elección de gobierno o gobernante.

En esta crónica de hoy,  me propongo hacer observación de aquellos acuerdos de conciliación como espacios de distensión en medio de una lucha por el poder que se ha prolongado durante  mucho tiempo.

En nuestro caso desde el año 2018. Cuando es desconocida la elección de Nicolás Maduro y asume por vía constitucional Juan Guaidó. Por cierto, aun reconocido por mas de 60 países.  Donde  nos trae a lo insólito de tener dos gobiernos. Uno de facto y otro tratando de hacer valer su condición constitucional. En un careo que hasta ahora parece irresoluto.

Desde un tiempo se viene hablando en nuestro país de la refundación de la República y sus instituciones. Pues ya es hora de hacerlo y que sean las fuerzas vivas de la sociedad quienes decidan lo mas convenientes para sus intereses ciudadanos. El establecimiento de un nuevo marco jurídico y político.

En un momento determinado de su historia en 1980. Uruguay sometió a referéndum la aprobación de una nueva constitución en un proceso donde la oposición prácticamente no tuvo espacio. Se esperaba que el resultado se definiera a favor del "Sí", ya fuera por la manipulación del proceso o porque la población votara a favor por temor a las represalias.  Contra todo pronóstico, en Uruguay triunfó el "No". Y aunque el régimen siguió imponiendo el terror en la población a través del exilio, el encarcelamiento y la tortura, el resultado sorprendió tanto a los uniformados, como a la oposición, la ciudadanía y la comunidad internacional. Lo cual, desencadenó el proceso de apertura democrática. Este fue el inicio de las negociaciones entre el gobierno militar y algunos partidos políticos uruguayos para el restablecimiento de la democracia según la Constitución vigente hasta el golpe de estado de 1973; proceso que incluiría las elecciones internas partidarias de 1982, el Pacto del Club Naval y que concluyó con las elecciones de noviembre de 1984. 

En chile. Ocho años después, en 1988, y bajo un régimen donde miles de personas habían sido reprimidas, ejecutadas o desaparecidas, la oposición chilena decidió participar en el plebiscito organizado bajo las reglas de Pinochet, que se mantenía en el poder desde el golpe de 1973. Participar en ese plebiscito, constituía un desafío a una regla política bien comprobada: que los líderes no democráticos no pierden las elecciones. Sin embargo perdieron.

En Chile se dio una combinación virtuosa de factores: la democracia liberal vivía un momento de gran prestigio, se generó una importante presión externa contra el régimen de Pinochet y los partidos políticos estuvieron dispuestos a dialogar.

El Armisticio firmado en Trujillo, intentado en nuestra causa libertadora. El Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra enmarcaron, en cierto modo, la transición de la Guerra de Independencia de Venezuela, a la Guerra de Independencia de la República de Colombia. Ambos tratados fueron suscritos no a nombre del gobierno de Venezuela, sino del gobierno de Colombia. La creación de la República de Colombia como entidad jurídica y política, que se había iniciado en el Congreso de Angostura meses antes, vino a recibir el reconocimiento internacional cuando España, por medio de sus representantes, convino en suscribir estos acuerdos con los representantes de Colombia. El reconocimiento de la República de Colombia por España fue un paso importante en el reconocimiento del status jurídico del movimiento de independencia, porque por primera vez el gobierno español dejaba de considerar a los republicanos como alzados, insurgentes y rebeldes, que era la denominación que corrientemente se daba a los patriotas, y los aceptaba como legítimos representantes de la nueva nación.

Armisticio fue el alto el fuego que puso fin a las hostilidades entre los Aliados y Alemania el 11 de noviembre de 1918. El Armisticio no puso fin a la Primera Guerra Mundial, pero fue ese acuerdo lo que detuvo la lucha en el Frente Occidental mientras que los términos eran negociados.  Se discutió la paz. El Tratado de Versalles puso fin formalmente a la guerra después de más de medio año de negociaciones.

Llegado a este punto, quiero centrarme en la posibilidad de que si es factible una convocatoria popular con miras de llegar a la resolución del conflicto político que vivimos en Venezuela.

Para ello me voy a enfocar en la experiencia chilena.

El referéndum chileno de 1988, el fin de la dictadura de Pinochet
El pueblo chileno decidió de manera democrática, mediante un plebiscito en 1988, ponerle fin al gobierno del general Augusto Pinochet (1974-1990). Esta fue una de las decisiones más importantes para la historia de Chile, ya que marcó la vuelta de la democracia tras 17 años de férrea dictadura.    El plebiscito se dio en una época convulsa para el país. La constante violación de Derechos Humanos, la persecución política y la crisis económica durante el régimen militar desembocó en una serie de manifestaciones y un gran descontento popular.  

La opción del  'No'  triunfó con un 54,71 por ciento, mientras que el 'Sí' obtuvo un 44,01. Perdiendo la dictadura. Finalmente,  se llamó a elecciones  parlamentarias y presidenciales en diciembre de 1989. Dando por finalizada la dictadura de Pinochet y comenzando la transición democrática en Chile.

La singularidad de esta consulta por parte de los opositores fue su modo de enfocar la consulta. Aunque quizás resulte extraño, y esto fue el mérito de los estrategas en comunicación, la campaña no se basó en fomentar el odio hacia la dictadura, en recordar el pasado en busca de respuestas. Por el contrario, los creativos lograron dar una orientación más alegre.  La estrategia utilizada proponía un nuevo paradigma en la comunicación política chilena. El mensaje era muy claro: no queremos volver al pasado, no queremos dictadura, NO MÁS Augusto Pinochet. La campaña del NO transmitió la idea de cambio, de que algo bueno y alegre estaba por llegar e invitaba a toda la población a participar para dar el tan ansiado paso hacia la transición democrática. ¡Chile! la alegría ya viene” no sólo era un cántico hacia la libertad, hacia un nuevo Chile, era el cántico de esperanza y fe liderado en unidad por todas las fuerzas políticas que se oponían a la dictadura.

Afortunadamente, la sociedad eligió y los logros obtenidos fueron inmensos. Con una estrategia comunicacional clara llena de mensajes positivos, de reconciliación, con un Chile plural y sin prejuicios fruto de una amplia alianza de todas las fuerzas vivas de la sociedad.

Nuestra propuesta va en ese sentido. Lograr un armisticio a la confrontación  e iniciar una consulta popular. Que el pueblo, el ciudadano de a pie decida.

Ingenua…quizás si. Pero no imposible. Lo mejor de ella, es evitar males mayores. Que a ojos vista están a la vuelta de la esquina.  Iniciando un periodo de apertura y de transición hacia la tan ansiada verdadera democracia.

De esto y mucho más estaremos hablando en el Conversatorio Liberal de Caracas. Para el cual, ya tenemos una nueva fecha tentativa. Sábado 13 de Junio.

Y recuerda… Ciudadano en acción. ¡Juntos es Mejor!

Original: MIS NOTAS FB.- DOMINGO 3 DE MAYO 2020.-