jueves, 6 de agosto de 2020

LOS PARTIDOS POLÍTICOS DE HOY: ENTRE LA INNOVACIÓN Y LA RESISTENCIA. ¿HAY QUE REINVENTAR A LOS PARTIDOS VENEZOLANOS? LA RESPUESTA: ¡SI!


¿Está agotado el tiempo de los partidos? Definitivamente no. El planteamiento de “una democracia sin partidos” habla de sociedades con dificultad para entender cabalmente el significado de la democracia y, dentro de ella, el de los partidos políticos.

Percepción, comunicación y tiempo se conjugan en procesos sociales. La sociedad desarrolla vínculos a través del tiempo mediante sus formas de interacción, determinadas por lo que percibe, a través de la comunicación, de lo que debe ser o le conviene en su conjunto. Hay momentos de decisión, como los procesos electorales, en los cuales la decisión de la mayoría determina la orientación de un rumbo determinado.

La política es percepción. Y dicha percepción se materializa a través de procesos de comunicación que se dan dentro de la misma sociedad: la vida social se regula por la percepción de la política. Así la sociedad va moldeando su acontecer a través del tiempo mediante acontecimientos que le son significativos y que bien podemos calificar como hechos de trascendencia política. De ahí la importancia que el discurso ideológico juegue en el curso de los acontecimientos de la vida de una sociedad.

La incómoda relación entre los conceptos de discurso e ideología desconcierta a la mayoría de los estudiosos de los tratados críticos del lenguaje en algún momento de su carrera.  Y si bien a menudo encontramos que el discurso es un concepto que es más fácil de poner en práctica que la ideología al analizar los datos, preferimos la ideología como una herramienta analítica cuando esos datos se refieren al lenguaje, cuando examinamos las ideologías del lenguaje.

La crítica retórica examina la ideología como una forma de argumentación estratégica que funciona para legitimar la autoridad política. La ideología se presenta como filosofía política de una manera que llame la atención sobre su argumentación. Los argumentos ideológicos apoyan afirmaciones de quienes presumen del poder político para representar los intereses de todos, y  en que el orden social existente es natural e inevitable a la luz de la naturaleza humana. Formalmente ideología es la argumentación que realza su parcialidad en virtud de las reivindicaciones de universalidad. Eso es exactamente lo que todo partido político debe ser y hacer.

Otra tendencia evidente en el caso venezolano, y también en otros países; es el surgimiento de nuevas formas, distintas a la partidista, de hacer política. En efecto, el desarrollo de la llamada sociedad civil es, desde hace ya algún tiempo, la expresión de una manera en la que diversos grupos de interés, en las más amplias, e inesperadas, esferas de la vida social, pueden introducir sus opiniones en el debate público y presionar eficazmente a los gobiernos y a los partidos. Tal hecho se ve amplificado notablemente por la utilización de las nuevas tecnologías de la información y comunicación. Un poco lo que vivimos hoy.

En resistencia, nos quieren mostrar los que hoy ostentan legitimidad por vía de la actual Asamblea Nacional. 23 partidos en total, de lo que llaman Frente Amplio, quienes anuncian que no participaran y llaman a no participar en las Parlamentarias 2020. Apelando a la ilegitimidad institucional del organismo que las convoca, el llamado CNE. Arguyen extensión administrativa, que es como la apodan. La comunidad internacional hasta donde entendemos los apoya. Han notificando que pronto la ciudadanía sabrá todo el contenido de la propuesta. De resto. 80 partidos dicen estar dispuestos a participar. Todos con intereses particulares y sin ninguna UNIDAD frente al  hegemón desgobierno.    

En innovación y reinvención, ya hay gestándose algunos por allí. Me refiero a los partidos.

Mientras tanto, yo sigo aferrado al PLEBISCITO CIUDADANO con distintas agrupaciones, en la que destacan el MOVIMIENTO LIBERTADORES, PROYECTO REPUBLICANO y una variadísima, pero efectiva, organización de eso que llamamos SOCIEDAD CIVIL. Que al final somos todas las fuerzas vivas de la sociedad. Esperemos su feliz desarrollo.

Pero hablemos de los partidos del mañana. Algunos partidos venezolanos se encuentran hoy, con diferentes grados de convicción y eficacia, en un proceso de búsqueda y transformación. Estoy en el eslabón del intento de contribuir a ese proceso, tratando de organizar la reflexión sobre el cambio necesario y acercándole, en lo posible, a un plano operativo. Les advierto, de entrada, que no se aspira a ser originales en esta materia. Existen valiosas experiencias y propuestas que han nutrido esta aproximación. Son varios los partidos que, en tiempos recientes, han dedicado espacio para pensarse a sí mismos y a ensayar nuevas formas de organización. Incluso colegiando propósitos.

Mi apuesta se centra en una forma organizativa e ideológica bajo estos postulados: Nosotros, ciudadanos venezolanos todos, conscientes de la necesidad de promover, crear comunidad y participar en una  experiencia de difusión de nuestros ideales de organización social y política, además de productiva; cuyos parámetros de constitución, formación y fundamentos ideológicos se inspiran en los principios republicanos que dio origen a la fundación de la República de Venezuela; con participación activa de la sociedad en su conjunto y su contribución en las transformaciones que aseguren la libertad, la concordia y la bonanza en Venezuela. Defendiendo los preceptos del liberalismo económico y los principios de la democracia liberal. 

Cuya misión sea la de promover y difundir el Ideario Republicano para la creación de instituciones del estado que originen: 1 - Estado DeLimitado 2 - Pensamiento Crítico 3 - Espíritu Empresarial 4 - Solidaridad Responsable 5 - Meritocracia Ciudadana.

Un Estado DE Ciudadanos, POR Ciudadanos PARA Ciudadanos. DE cada Ciudadano de acuerdo con su CAPACIDAD. A cada Ciudadano de acuerdo con su PRODUCTIVIDAD.

Creemos que todo proyecto político y social que aspire a transformaciones profundas y duraderas, debe fundar su actuar y su estilo, en la promoción de nuevos liderazgos, con una vocación real para invitar, promover y potenciar a que nuevos rostros y nuevas generaciones, sean forjadores del futuro de nuestra Patria, haciéndose parte de la discusión política y social, y recuperando la formación y la participación de nuestros jóvenes en todos los espacios de una sociedad en movimiento.

Pero, por sobre todo, creemos en el valor de la participación ciudadana así como en el respeto de la Constitución y de las leyes, porque ellas nos protegen de los abusos y de la violencia, y porque nos reconocen los mismos derechos y deberes a todos, haciéndonos iguales ante la ley.

Las crisis son el mejor momento para ser disruptivos y ofrecer nuevas soluciones a nuevos problemas. Queremos generar un cambio muy importante,  más bien,  determinante en el modo de hacer política en Venezuela.

Del liberalismo sabemos que es una  filosofía, una  doctrina  política  que además es económica y social. Sin embargo, lo no explotado y dejado de lado, es que EL LIBERALISMO ES UNA CULTURA.

… Esta es mi apuesta. 

Las organizaciones políticas tienen una razón de ser. Les corresponde a ellas, para decirlo en una frase, preparar gobiernos alternativos. Esto implica darle forma a visiones del país y socializarlas de la manera más amplia posible; identificar y articular posiciones e intereses; preparar a los eventuales gobernantes y legisladores; seleccionar candidatos a cargos de representación pública y participar en elecciones. Otras organizaciones podrán atender algunas de estas tareas pero sólo los partidos pueden y deben ocuparse de todas ellas.

Varios líderes con vocación política verán allí una oportunidad para canalizar su acción emprendedora. El PROYECTO REPUBLICANO es ya una realidad. De carne y hueso. De planta física. Decididos a conducir y compartir destinos de La Venezuela Posible.

¿Cómo lograr una sociedad libre y justa en condiciones de profundo conflicto sin perspectiva de solución?

¿Qué hace a PROYECTO REPUBLICANO la mejor alternativa liberal para Venezuela?

El desafío de reorientar al país por el camino de la racionalidad es inmenso y tiene que contar con el esfuerzo y participación de todos.

Nuestra estrategia de crecer como movimiento desde abajo, dentro de la concepción de unidades productivas autosuficientes que permitan la subsistencia vital del activista mientras se crean redes de colaboración política, social y económica que propenden a promover una sociedad integrada en torno a la creación de riqueza material, moral e intelectual. El nuevo y necesario tejido sociopolítico.

No hay mejor antídoto para contrarrestar el mensaje de quienes promueven la sociedad cerrada.

¡Los invitamos a acompañarnos!

Y recuerda…  Ciudadano en Acción. ¡Juntos es mejor!   


Raúl Amiel

raulamiel@gmail.com 

@raulamiel

 




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